El Gobierno salvadoreño destinará alrededor de 866 millones de dólares en Seguridad y Defensa para el próximo año. El presupuesto será un poco mayor al de este año (838 millones de dólares); es decir, 2024 implica un aumento de 28 millones de dólares, alrededor de un 3,3 % más que en 2023.
Sin embargo, el presidente Nayib Bukele y su gabinete de Seguridad solicitaron refuerzos presupuestarios a lo largo de todo el presente ejercicio, tanto para Policía Nacional Civil (PNC), como para la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) y otras áreas relacionadas. Se dotó de equipos de protección a militares, así como nuevos fusiles, se construyó una cárcel para los pandilleros, y se compraron equipos tácticos blindados y otros vehículos, tanto para los soldados como para los policías, entre otras adquisiciones.
En los próximos días, los ministros y demás instituciones del Gobierno de El Salvador deberán acudir a la Asamblea Legislativa para justificar el uso que darán al dinero solicitado.
No obstante, el ministro de Hacienda, Jerson Posada, adelantaba hace unos días que ha presentado el proyecto general de presupuesto para el siguiente año y que asciende a 9.000 millones de dólares. El funcionario ha señalado que se han priorizado las áreas de Educación, Salud, Seguridad y Defensa.