La compañía suiza Pilatus y la estadounidense Lockheed Martin han suscrito una alianza sobre tecnología que permitirá a la primera “una solución de formación de pilotos a medida a los clientes que operan el F-35 y otros aviones de primera línea de quinta generación”. Se trata de un acuerdo de compensación industrial derivado de la adquisición de aviones F-35 de Lockheed Martin comprometida por Suiza en 2022.
En esa compra de aviones de combate de quinta generación se acordó el compromiso de la firma estadounidenses de ejecutar en Suiza proyectos de compensación equivalentes al 60% del valor del contrato. Se trata de unos proyectos que benefician a varios sectores de la industria suiza, incluido el aeroespacial.
Berna eligió en 2021 el modelo de quinta generación para adquirir 36 unidades por un precio que Lockheed Martin ofertó en 5.068 francos suizos, lo que actualmente equivale a algo más de 5.300 millones de euros. Esa cantidad resultó ser la más baja de los candidatos a este programa, por lo que el F-35 se llevó el contrato.
En virtud del acuerdo de compensación ligado a la compra, la firma norteamericana “proporcionará datos y apoyo a Pilatus para desarrollar un avanzado sistema de formación de pilotos de nueva generación, que ofrecerá una solución de formación adaptada a los operadores de quinta generación y, más concretamente, a las naciones del F-35”, de acuerdo con la información facilitada por Lockheed Martin.
“El sistema de entrenamiento más avanzado de mundo”
Para el consejero delegado (CEO) de Pilatus, Markus Bucher, “gracias a esta cooperación, podemos seguir suministrando a nuestros clientes el sistema de entrenamiento más avanzado del mundo”. Entre los clientes que ya han adquirido el PC-21 para entrenar a sus pilotos militares se encuentra el Ejército del Aire y del Espacio español, que con 40 unidades adquiridas es, de hecho, el mayor comprador del modelo que ahora va a mejorar sus capacidades para preparar a los aviadores en el pilotaje del F-35.
La Oficina Federal de Adquisiciones de Defensa Suiza (Armasuisse) preaprobó a principios de 2024 el proyecto de compensación, y los acuerdos, incluida la declaración de trabajo entre Lockheed Martin y Pilatus, se concluyeron durante el pasado verano.
El PC-21 es un avión entrenador turbohélice preparado para cubrir “una amplia gama de tipos de misiones anteriormente reservadas exclusivamente a los entrenadores de reactores”. Su fabricante destaca que la integración de sistemas “es el núcleo de la filosofía de la cabina del PC-21. A través de un potente sistema de entrenamiento integrado y con pantallas y sistemas de control configurados para igualar los de la última generación de aviones militares a reacción, los alumnos pilotos se familiarizan con un entorno de cabina de primera línea realista desde las primeras fases del entrenamiento, lo que les permite realizar una transición eficiente al avión de primera línea”.