Tal día como hoy, 31 de marzo, pero de 1866, la Armada Española bombardeó la ciudad de Valparaíso, en Chile.
El ataque ocurrió bajo el mando del capitán de navío Casto Méndez Núñez después de que el Gobierno chileno no cumpliera con las peticiones exigidas días antes por el Gobierno español. Entre la exigencias se encontraba la devolución de la goleta Covadonga, que fue capturada por Chile en el combate de Papudo, y la obligación de rendir homenaje a la bandera española con veintiún cañonazos.
La flota española estaba compuesta por la fragata blindada Numancia, las fragatas Villa de Madrid, Blanca, Resolución y la corbeta Vencedora.
Dicho día, la Numancia anunció el bombardeo con dos cañonazos a las ocho de la mañana para avisar a los civiles del comienzo de la ofensiva para que pudiesen desalojar el puerto. El bombardeo duró casi tres horas y media, un tiempo durante el cual la flota española lanzó unas 2.600 granadas contra el puerto, edificios oficiales y el ferrocarril.
Tras incendiar los diques que bloqueaban la bahía, la escuadra española puso rumbo al puerto de Callao (Perú), donde dos meses más tarde tendría lugar un nuevo enfrentamiento entre la Armada española y la República Peruana en manos del entonces jefe supremo de la República del Perú, Mariano Ignacio Prado.